domingo, 5 de enero de 2014

Vive, muere o haz el pino, pero deja vivir.


Vuestra moral no es natural.
Esa crítica destructiva y sistemática
hacia lo extraño
Esas ganas de hacer daño, decidme,
¿Dónde nacieron?
¿De qué manera
y en qué momento
se integraron en vuestro maldito cerebro?
¿Cómo fueron capaces de llegar
a un consenso de rechazo tan estructurado
que parezca un producto más de la evolución?

La cuestión es juzgar
sobre experiencias ajenas, por supuesto
los trapos sucios no salen de casa, ¿verdad?
Pero ¿qué más da a dónde me lleven mis pasos?
Si no molesto,
no ataco a nadie excepto
a tu concepto de normal

Dejadme vivir,
dejadme quererme a mi manera,
dejadme probar,
que he descubierto 18 nuevos sentidos
y sospecho que hay más.
Dejadme innovar
pintar con los pies
comer con las manos
saltar en la cama
y de cama en cama
y de bar en bar.

Quiero
enamorarme de quien me dé la gana
destripar canciones en la ducha
y tatuarme hasta las uñas de los pies.
¿Altero en gran medida su exquisita rutina?
Perdone usted, no era mi intención incomodarle
Rienda suelta al cotilleo, por favor, invito yo.

¿Sabe qué más? No me gusta equivocarme
Ni ser demasiado impulsiva
(o inoportuna, a veces sólo se trata de eso)
Pero soy muy fan del:
algún día, recordaremos esto y moriremos de risa”
de ser feliz mientras buscas la felicidad
(sin prisa)
y de que sus requisitos no sean cánones
así, como una huella dactilar:
igual pero diferente.

Podéis seguir llamándolo lado oscuro
pero aquí está todo muy claro
y cada vez más lleno.
Me temo
que tendréis que aprender
a reescribir los espejos
para sacar nuestro lado bueno
cuando solo hay malo.

1 comentario:

  1. ... el azar de internauta es tremendo, me alegra haber pasado por aquí, he quedado fascinado por la contundencia de versos como "de ser feliz mientras buscas la felicidad" o "a reescribir los espejos", es evidente que necesitas escribir, por lo que no veo necesario animarte a que sigas haciéndolo...

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