miércoles, 15 de mayo de 2013

Salva-dos.


Prometimos volver,
pero no quedarnos
y los reencuentros desde lejos
son un cúmulo de despedidas superpuestas
que no encuentran el extremo
de este olvido de lana enmarañado.

Pongo un punto,
subes la apuesta dos lunares
y así quedamos,
suspensivos,
en el tiempo y el espacio.

Ahora sólo pienso
en lo que se están perdiendo los portales
desde que no me acompañas a casa.
Ahora, que el espejo del ascensor
no se entera del color de mis bragas
sólo me calma la cerveza
y en mi pecho, la certeza
de que después de ti
nunca volveré a ser fiel.


Y me vuelvo a callar
por si es cierto eso de que los sueños
si los cuentas,
ni terminan
ni se cumplen.

¿Te duele?
Pues nos vamos

¿Me quieres?
Salva-dos.

1 comentario:

  1. No dejes de escribir, me encanta tu blog! encantada de seguirte ;)

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