domingo, 20 de enero de 2013

Armoni(c)a

Tráfico de vinilos, o de influencias, de fluidos, de esencias.
Trueque de confidencias, intercambio de indecencias. Incoherencia. Un brindis por la incoherencia.

Música, melomanía crónica. Pequeños vicios. ¿Desintoxicación? No hay indicios, señoría.

Cómo va a amansar a las fieras, si lo nuestro empezó con los primeros acordes de la parte de adelante.
De sobra sabes, en Sabina encontramos mandamientos.
Aunque tú no lo sepas, Quique me enseñó a echarte de menos. Incluso cerca.
Si te pierdes, recuerda que aquí sigo. Con Chaouen en la aduana del cariño, sin la esperanza de salir ilesos de esta guerra de piernas y besos. Y menos mal.
Ya solo quiero fumar de tu boca, conocerte en exceso, and let it be, plis.

Qué te voy a contar que no me conozcas ya.

Que todas esas canciones que suenan mientras nos devoramos, asumen tu papel cuando no estás. Y te canto, con los ojos en blanco, saboreando cada sílaba como si el disco estuviera rayado.
Shhh.. Que no es estribillo, que se llama orgasmo.

http://www.youtube.com/watch?v=KlQlHkMrRrA

4 comentarios:

  1. De orgasmos viven las melodías.

    Me quedo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No he visto el comentario hasta ahora, espero que sigas ahí para ver como sigo arrancando versos de las canciones.

      PD: Tu blog mola un montón.

      Besos.

      Eliminar
  2. Así, con música, se hace más dulce la espera
    Perfecto.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No he visto el comentario hasta ahora, y solo puedo decir GRACIAS y esperar que te siga gustando pasar por aquí.

      Tu blog destila sentimientos y sensibilidad, lo recomendaré. Besos

      Eliminar