jueves, 27 de diciembre de 2012

ver-SOS.


Que tienes balas de sobra para acabar con todo lo que te importa. Pero te falta puntería, y pulso. Y manos.
Ya que las tuyas, de tanto hacer sombras chinescas, les ha entrado la neura de creerse pájaros
Y para ti, que la estabilidad del suelo no te enamora pero te sostiene, volar es más angustia que vértigo.

A ti, que nunca has renegado del averno, te toca ahora escribir del cielo. Puedes hacerlo por de noche, cuando solo reluce el oro y  puedes diferenciar el lastre, de la sangre seca que cubre tus pies, amor. Que ya está bien de bailar sobre el desastre.

Dicen las cornisas  que se les duermen los brazos de aguantarte los sueños, las bocas y los billetes de tren que dejaste escapar porque eran puertas de salida. Y eras demasiado cobarde para huir y reconocerlo.

No pidas un empujón. Ya lo sabes, es peligroso que es dar la espalda a los que hacen promesas con la sonrisa puesta y los principios en manos ajenas.
Recuerda,
que si no te llevan al cielo de la mano,
tampoco te pueden dejar caer.


No hay comentarios:

Publicar un comentario